Realizar este viaje es un lujo que debes darte al menos una vez en la vida.

Por sus cercanías con la ciudad de Machu Picchu, lo más recomendable es hospedarse en Cusco.

Cusco, Perú

Debo decir que esta ciudad es todo lo que necesitas para entrar en clima antes de adentrarte en Machu Picchu. Sus pintorescas y limpias calles, su amable gente y esa energía tan particular que se siente por toda la zona.

Sin embargo, ten en cuenta que es una ciudad un tanto peligrosa. Ten cuidado con tus pertenencias a todo momento, hay muchas personas que se aprovechan de los turistas distraídos.

Conseguir alojamiento en la zona no resulta ser nada difícil, pero te recomendamos realizar tu reserva con anticipación. Una vez instalados podremos comenzar una aventura realmente única.

Recomiendo, previo a Machu Picchu, hacer un recorrido por el popular Valle Sagrado. Es una excursión de un día entero y muy agotadora pero vale totalmente la pena.

Quedarás maravillado con las postales y la energía de este lugar. Lo ideal es realizar todas las excursiones con guías para no perderte de ningún detalle que de otra manera parecería irrelevante.

Valle Sagrado, Perú

Para recobrar fuerzas, lo ideal será tomar un día libre para recorrer la ciudad de Cusco. Conocer su gastronomía y la calidez de la gente y por qué no disfrutar una cerveza «Cusqueña» en alguno de sus bellísimos bares.

Plaza de Armas, Cusco

Al día siguiente visitaremos el imponente Machu Picchu. Recomiendo descansar muy bien el día anterior ya que hay que caminar mucho y realizar bastante esfuerzo físico. Si quieres subir al Huayna aún más.

No te asustes, cuando estés ahí arriba te olvidaras de cada paso dado y solo habrá lugar para disfrutar de paisajes únicos.

Debemos aclarar que entre la ciudad de Machu Picchu y Cusco no existen carreteras.

Para llegar hasta ahí tenemos dos opciones:

El Camino del Inca

Es un trekking en grupo que es dirigido por guías especializados. Se tarda 4 días en llegar a Machu Picchu, luego de recorrer caminando 40 kilómetros por el antiguo camino inca de piedra, al borde del cañón del Urubamba. Si piensas realizar este recorrido, te recomendamos reservarlo con anticipación para evitar disgustos.

Camino del Inca, Perú

Tren Cusco – Machu Picchu

La otra opción, la más tradicional y frecuente, es tomar un tren desde Cusco hasta la estación del pueblo de Machu Picchu (Aguas Calientes).

Inca Rail, Perú

En Aguas Calientes comenzarás a sentir la inclemencia de la altura. Descansa cada vez que lo necesites y no te apresures a subir. Aún faltan 400 metros hasta llegar a las ruinas.

Una vez que estés en la ciudadela, simplemente queda disfrutar de una de las maravillas de la humanidad. Hasta los más escépticos dan fe de la energía que desprende este lugar. Sus paisajes, la arquitectura y la ubicación geográfica de este emplazamiento hacen de este lugar una experiencia inigualable. Además, el esfuerzo físico que requiere recorrer esta ciudad hace que cada momento de descanso con una vista inmejorable valga totalmente la pena.

Machu Picchu, Perú

Al recorrer sus calles y edificaciones, podrás ver como telón de fondo un pico aún más elevado donde se encuentra Huayna Picchu. Este punto es un acceso restringido que sólo puede ser visitado por una cantidad reducida de personas al día. Es recomendable averiguar con antelación cuál es el día que contarán con disponibilidad. Desde las alturas de Huayna Picchu podrás tener un punto de vista único de la ciudad de Machu Picchu.

Huayna Picchu, Perú

Como recomendación final vuelvo a hacer hincapié en la contratación de un guía. Si bien su experiencia va a ser fantástica de todos modos, puedes complementarla y empaparte de la maravillosa y enigmática historia de la cultura Inca que rodea a Machu Picchu.