Luxor es una población egipcia edificada sobre las ruinas de la ciudad de Tebas, la que fue capital del Imperio Nuevo del Antiguo Egipto, y capital del IV nomo del Alto Egipto. Está situada en la ribera oriental del río Nilo, unos 200 km al norte de Asuán. 

Es la ciudad en la que se concentra el mayor número de monumentos egipcios. Destacan el Templo de Lúxor, el Templo de Karnak, el Valle de los Reyes y el de Las Reinas, y los Colosos de Memnón.

Templo de Lúxor 

Ingreso al Templo de Luxor

Durante la décima dinastía, Tebas fue cobrando importancia hasta transformarse en la capital de los faraones del Nuevo Imperio.

Allí se veneraban con suntuosas ceremonias a los dioses Amón, Mut y Khonsu. A cada victoria, a cada triunfo, se erigían nuevos y grandiosos templos en su honor.

Mut, diosa egipcia

La antigua capital egipcia fue dividida por un canal. Al se erigió Luxor y al norte Karnak. El templo de Luxor es el santuario del dios Ka por excelencia. Mide 260 metros de longitud y fue empezado por Amenofis III y concluido por Ramsés II. EL Ka es la «fuerza vital», un componente del espíritu humano, una pizca del principio universal e inmortal de la vida, según la mitología egipcia.

Está conectado al templo de Karnak por una larga avenida adornada de esfinges que al principio poseían cabeza de carnero que luego, durante la trigésima dinastía, fueron reemplazadas por cabezas humanas.

El ingreso al templo está adornado con dos obeliscos. Posteriormente la suceden seis colosos sedentes. Más adelante, se erige un gran acceso con siete pares de enormes columnas que flanquean la vía de llegada hasta el mayor patio del templo. Es un espacio porticado que conecta con una sala hipóstila. A continuación, se preceden nuevas salas, cada vez de menores dimensiones y que conducen al santuario sagrado.

Templo de las Columnas, Luxor

Se puede analizar como un camino desde la amplitud y la luz hacia lo oculto y pequeño, lo más sagrado y profundo del santuario. En definitiva, una sucesión de patios y salas que llevan al templo, al sancta sanctorum, que queda encerrado por altos muros que lo aíslan por completo del mundo exterior y pagano.

Templo de Luxor en la antigüedad

Las paredes exteriores del templo estaban hechas de ladrillos de barro con el fin de simbolizar la separación entre el mundo de los egipcios y sus deidades. Una de las principales funciones de esta edificación era acoger el festival anual de Opet; un evento en el que las estatuas de Mut, Jonsu y Amón viajaban desde Karnak al templo.

A diferencia de muchas otras construcciones antiguas en Tebas, el Templo de Luxor sigue en pie y aún es posible visitarlo.

Templo de Karnak

Construido por múltiples faraones entre los años 2200 y 360 a.C., el Templo de Karnak contiene en su interior el gran templo de Amón, otros templos menores, capillas y el gran lago sagrado.

Los faraones más importantes que intervinieron en su construcción fueron Hatshepsut, Seti I, Ramsés II y Ramsés III. El santuario de Amón en Karnak empezó a construirse después de una larga serie de rituales con los que se pretendía purificar el espacio que iba a ser consagrado. Hay que tener en cuenta que un templo egipcio no era un lugar al que el pueblo acudiera a rezar, sino que constituía la residencia del dios (era su hut, su «mansión»). Por ello, a los sacerdotes se les llama en egipcio hemu-netjer, «los sirvientes del dios».

Entrada al Templo de Karnak

El primer ritual que se realizaba al inaugurar un templo era el «estiramiento de la cuerda», pedj-sesh, que se documenta desde la dinastía I (3065 – 2890 a.C.). Con este ritual, los sacerdotes buscaban orientar los ejes principales del templo hacia objetivos prominentes como accidentes geográficos o puntos astronómicos. En el caso de Karnak, la orientación del eje este-oeste se hizo hacia el punto por donde sale el sol en el solsticio de invierno (entre el 20 y el 23 de diciembre), de modo que, si nos situamos en el muelle que hay ante la entrada del templo, ese día veremos salir el sol sobre la puerta oriental, llamada de Bab el-Makhara, situada a casi seiscientos metros de distancia. 

Templo de Karnak durante el solsticio.

El ritual de inauguración continuaba esparciendo yeso para purificar el área, excavando trincheras de fundación, elaborando los primeros adobes y colocándolos en los depósitos de fundación. Estos materiales enterrados en los cimientos de los edificios se utilizaban para conmemorar su construcción y atraer el favor de los dioses. Una vez acabada la construcción, se purificaba el edificio con fumigaciones y lecturas de textos sacros. Ya estaba listo para ser consagrado al dios que iba a habitarlo.

Valle de los Reyes

El Valle de los Reyes (Valle de las Puertas de los Reyes) es una necrópolis del antiguo Egipto, en las cercanías de Luxor. Popularmente conocido como Gran Campo.

Allí se encuentran las tumbas de la mayoría de faraones del Imperio Nuevo (dinastías XVIII, XIX y XX), así como de la reina Hatshepsut y de algunos animales.​ Oculto por una formación rocosa, alberga en su interior 62 tumbas erigidas en su día para reyes, reinas y altos funcionarios del Imperio Nuevo.

Valle de Los Reyes

En la actualidad, la tumba más famosa de todas es sin duda la del faraón Tutankamón, descubierta en 1922 por Howard Carter.

Cámara mortuoria del faraón Tutankamón

Cada una de las tumbas del Valle de los Reyes formaba parte de todo un complejo mortuorio real. Así, la tumba, concebida para albergar el cuerpo del faraón con todos sus objetos funerarios, estaba siempre vinculada a un templo situado en las proximidades del Nilo, desde donde se dirigía el culto mortuorio.

Hallazgo de la tumba de Tutankamón, por Howard Carter

Las obras de cada nueva tumba real solían iniciarse al poco de haberse enterrado al faraón anterior, y el emplazamiento se elegía con gran detenimiento. Así, los primeros faraones se decantaron por lo más alto de una colina, mientras que los de épocas posteriores, entre ellos el propio Sethi I, fueron enterrados en lugares más próximos a la zona baja del valle.

Valle de las Reinas

Valle de las Reinas es el nombre de la necrópolis del antiguo Egipto donde fueron enterrados reinas y príncipes de las dinastías XIX y XX, aunque también se han encontrado algunas de épocas anteriores.

Se encuentra situado al sudoeste del Valle de los Reyes, frente a Luxor, en la ribera occidental del Nilo. Es un lugar más pequeño y con un tipo de roca de menor calidad que la del Valle de los Reyes. Recibió el nombre de «el lugar de la belleza». La tumba más importante es la de Nefertari reina de la dinastía XX, una de las cinco esposas de Ramsés II, su favorita. Es por ello que le dedicó un templo en Abu Simbel.

Tumba de Nefertiti

Es considerada la tumba más hermosa del Valle de las Reinas, debido a la suntuosa decoración de todos sus muros, con representaciones de la Reina interactuando con varios de los dioses del panteón egipcio y transcripciones jeroglíficas del Libro de los Muertos.

Colosos de Memnón

Los colosos de Memnón (en árabe Al-Colossat o Es-Salamat) son dos gigantescas estatuas de piedra que representan al faraón Amenhotep III situadas en la ribera occidental del Nilo, frente a la ciudad egipcia de Luxor, cerca de Medinet Habu y al sur de las grandes necrópolis Tebanas.

Colosos de Memnón

Las dos estatuas gemelas muestran a Amenhotep III en posición sedente; sus manos reposan en las rodillas y su mirada se dirige hacia el Este, en dirección al río Nilo y al Sol naciente. Dos figuras de menor tamaño, situadas junto al trono, representan a su esposa Tiy y a su madre Mutemuia; los paneles laterales muestran una alegoría en bajorrelieve del dios de la inundación anual, Hapy.

Egipto es sin dudas un lugar único en el mundo. Visitarlo al menos una vez en la vida es una tarea casi obligada. Ten en cuenta que para planificar tu viaje deberás tomar muchas precauciones. No dudes en ponerte en contacto con uno de nuestros representantes para planificar tu viaje ideal a este impresionante destino que marcó un hito en la historia de la humanidad.